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All the Photos on this site are the work of participants in the Migrant Photography Project, located in the San Joaquin Central Valley of California, USA.
All images on this site are (c) Copyright 2002, Migrant Photography Project.

 

Water: The Right To Know
El Agua: el Derecho de Saber

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
INTRODUCTION

MPP's work on "Water and the Right to Know" focuses on the Dairy Industry and the issue of groundwater pollution as a result of industrialized farming of cows. Much has been documented and is known about toxic ground water pollution as a result of pesticide use in industrialized agribusiness in the Central Valley. Research by university personnel, publications by major academic presses and the documenting work and conferences of United States Geological Survey (USGS) raise serious concerns with respect to ground water toxicity as a result of run-offs from industrialized dairy.

The issue of immediate concern is that of endocrine disrupters in the ground water as result of antibiotics, steroids and other chemicals necessary for this style of dairy production. These chemicals may have a negative impact on women and the children they bear. It is not a simple issue. The ramifications of endocrine disrupters are immense. They range from birth defects, cancers, and immune disruption to behavioral issues and asthma. The fact is that the endocrine system regulates the essential functioning of the human being and even minute amounts of chemicals appear to cause serious malfunctions.

MPP's work focuses on documenting what exactly is meant by industrialized dairy production and raising the issue for discussion in the migrant community. As is the case with pesticide use, this is the community first affected. Migrants are the "Canaries in the Mine." The Women's Foundation funds this work.

Cows in Tulare County produce the most milk of any county in North America. Tulare County is also the number one cheese producer in North America. Soon Tulare County will have this same distinction in the production of hamburger. Milk production alone now accounts for more income than any other commodity in the county. Given that Tulare County's citrus production is also greater than any other county in North America, puts dairy's volume in perspective.

Industrial animal production, where herds of cows number 2000 to 10,000, accounts for this great volume of milk production. Cows are fed in huge feedlot operations and milked three times per day. Computers are attached to the cones sucking the milk out of each teat to keep the exacting records needed of each cow's production. Hormones are administered to increase and keep at a high-level milk output. Antibiotics are administered to prevent disease or to eradicate disease in the cow. Due to the crowded and confined living and working conditions of the cows and to the enormous udders that are rubbed by the cow's back legs when she walks, infections are a fact of life.

In this industrial climate, cows live approximately 3 years. When milk volume and fat content fall below an established number, a large blue circle is drawn on the cow's forehead and she "goes to beef." Tulare County will soon become the largest producer of hamburger in North America as new slaughterhouses come on line. Presently, in 2002, some 450,000 cows are slaughtered each year.

As in the fields, packinghouses and restaurants, labor in the dairies is migrant from Mexico. All male. And, as in other migrant work, it is highly skilled. Some aspects of dairy work is technologically highly skilled and sanitation is extremely demanding. For example, milk is stored in large stainless steel tanks, kept an exact temperature and must be shipped out to the processing plant within a certain time period.

Men with papers and without papers work in the dairy industry. Jobs on the higher end of the technological spectrum will be second generation, with the local community colleges now establishing certificate programs to supply dairies with trained personnel. Wages at present are fixed salaries paid twice a month. Owners are pressing for all employees to be hourly, paid the minimum wage of $6.75. This would be cost effective.

Dairies find it beneficial to require workers in responsible positions to live on the dairies in houses provided by the dairy owner as part of the workers wages. School buses make dairy stops on their routes. Dairies do not hire women; thus, the wife will find employment in the fields or perhaps in salsa or corn chip factories. It is difficult to find work in the cheese factories, for it is common for them to require workers to speak English. Women living on the dairies comment on the dust, the flies, the air they and the children breathe. No one drinks water from the seemingly ubiquitous ancient water tanks on the property.


INTRODUCCION

El trabajo del Proyecto Migrante de Fotografía (MPP) en cuanto al tema "El Agua y el Derecho de Saber" se concentra en la Industria Lechera y el asunto de la contaminación que resulta de la industrialización de las vacas lecheras. Se sabe mucho y se ha documentado mucho sobre la contaminación tóxica del agua subterránea que resulta del uso de los insecticidas en el negocio industrializado agrícola en el Valle Central. Los estudios hechos por las universidades, las publicaciones escritas por las prensas académicas principales, el trabajo documental y las conferencias del United States Geological Survey (USGS) plantea el problema de la toxicidad del agua subterránea causada por el escurrimiento de la industria lechera.

El asunto de mayor preocupación inmediata es el de los interruptores endocrinos en el agua subterránea a causa de los antibióticos, esteroides, y otros productos químicos que se necesitan para este tipo de producción lechera. Estos químicos pueden tener efectos negativos en las mujeres y en los niños que ellas engendran. No es un asunto sencillo. Las ramificaciones en el sistema endocrino son inmensas. Tiene un alcance desde los defectos de nacimiento y el cáncer hasta la interrupción en cuestiones de comportamento y el asma. La verdad es que el sistema endocrino regula el funcionamiento básico del ser humano y hasta una cantidad diminuta de químicos parece causar serias funciones defectuosas.

El trabajo de MPP se concentra en documentar lo que en realidad significa la industria lechera industrializada y en plantear el problema para que se discuta en la comunidad migrante. Como en el caso del uso de los insecticidas, la comunidad migrante es la que! primero se afecta. Los migrantes son los "Canarios en la Mina". La Fundación de Mujeres (The Women's Foundation) proporciona los fondos para este trabajo.

Las vacas en el Condado de Tulare producen más leche que en cualquier otro condado en los Estados Unidos. El Condado de Tulare también es el productor número uno de quesos. Muy pronto el Condado tendrá la misma distinción en la producción de carne molida. Ahora la producción de leche por sí sola proporciona más ingresos que cualquier producto en el Condado. Ya que la producción de cítricos en el Condado de Tulare es mayor que en cualquier otro condado de los Estados Unidos también, pone en perspectiva el volumen de los productos lácteos.

La producción que proviene de los animales industrializados, en que las manadas de vacas ascienden a los 2,000 a 10,000 cabezas, explica la gran cantidad de leche que se produce. Las vacas se alimentan en enormes corrales comederos y se ordeñan tres veces al día. Se conectan computadoras a los conos que extraen la leche de cada teta para mantener estadísticas exactas y necesarias sobre la producción de cada vaca. Se suministran hormonas para aumentar la producción y mantenerla a un nivel alto. Los antibióticos se suministran para prevenir las enfermedades o para erradicarlas. Debido a las condiciones apretadas y restringidas en que viven y trabajan las vacas, y debido al tamaño enorme de la ubre que se frota en las piernas traseras de una vaca cuando camina, las infecciones son comunes.

En este ambiente industrial, las vacas viven aproximadamente tres años. Cuando la cantidad de leche o el contenido de grasa cae más bajo de lo establecido, se dibuja un círculo azul en la frente de la vaca y "se va a la carne de res". El Condado de Tulare pronto será el productor número uno de carne molida en los Estados Unidos, como vayan abriendo más mataderos. Actualmente, en 2002, se matan 450,000 reses al año.

Como en los campos, los empaques y los restaurantes, el trabajo en las lecherías ocupa mano de obra mexicana. Todos son hombres. Y, como en el caso de otros trabajos de migrantes, es altamente especializado. Algunos aspectos del trabajo lechero es tecnológicamente de alta habilidad, y en cuestiones de salubridad es extremadamente exigente. Por ejemplo, la leche se guarda en tanques de acero inoxidable, manteniéndose una temperatura exacta y tiene que ser despachada a la planta procesora dentro de un periodo de tiempo determinado.

En las lecherías trabajan tanto los hombres con documentos legales de trabajo como los indocumentados. Las posiciones de empleo que exigen mayor conocimiento tecnológico, las ocuparán los de la segunda generación de lecheros, y para lo mismo la universidad comunitaria local ya ofrece programas certificados para proporcionar a las lecherías un personal entrenado. Los sueldos actuales son salarios fijos, y se pagan dos veces al mes. Los dueños están presionando para que todos los empleados se paguen por hora, al sueldo mínimo de $6.75 (US dollars). Sería de ganancia eficaz para los dueños.

Los dueños de las lecherías lo consideran beneficioso que los empleados que están en posiciones de responsibilidad vivan en casas que son propiedad de la lechería, tomando en cuenta la casa como parte de su sueldo. Los autobuses escolares se paran en frente de las lecherías para llevar los niños a la escuela. Las lecherías no emplean a las mujeres; así que la esposa de un trabajador de lechería tiene que buscar trabajo en el campo o en otras actividades como trabajar en las fábricas de salsas o de papitas. Es difícil conseguir trabajo en las fábricas de quesos porque un requisito común es poder hablar el inglés. Las mujeres que viven en las lecherías hacen comentarios sobre el polvo, las moscas, y el aire que tienen que respirar ellas y sus hijos. Nadie toma el agua de los antiquos tanques de aqua, aparentemente ubicuos, que se encuentran en la propiedad.