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HOUSING
Much is written about mobility of migrant labor. Physical living
conditions vary enormously. On the high end of the spectrum are
those living in and either renting or making mortgage payments on
two and three bedroom houses in the working class section of towns.
These are families in which each adult works outside the home and
at least one of these adults is able to be consistently and fully
employed. They are also families in which illness, family issues
here or in Mexico are at a minimum and where there are no accidents
that keep any one of the adults from working. This stability is
hard won and is found among those living in the United States for
seven or more years. And with papers.
In the middle of the spectrum, we see migrants living in sub-standard,
crowded housing, often in trailers or a family living in one room
in an old house. Life is very precarious for this sector and their
numbers are the largest. The cycle of the labor market takes them
to and from Mexico. Many will follow crops, especially in summer,
when children are not in school. Both those with and without papers
comprise this group.
On the low end of the spectrum are migrants, with or without papers,
who come to pick field crops, such as lettuce, onions, and garlic.
Mostly these are young men who live in very marginal conditions
not dissimilar to those of field workers in the 1930s. These laborers
work and return to Mexico. One also often sees them doing the more
dangerous jobs of spraying chemicals. The attitudes and diseases
they may carry with them on their return to Mexico are increasingly
issues.
In the early 2002, MPP began to document housing. We are in process.
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LAS VIVIENDAS
Se ha escrito mucho sobre la movilidad de los trabajadores migrantes.
Las condiciones físicas de su vida varían mucho. Por
el lado alto del espectro están los que rentan o pagan la
hipoteca de una casita con dos o tres recámaras, ubicada
en un sector de la ciudad de la clase trabajadora. Estas son familias
en las que cada adulto trabaja fuera del hogar y en las que por
lo menos uno de los adultos tiene trabajo consistente de tiempo
completo.Además en estas familias los problemas de salud
y los asuntos familiares aquí en el país y en México
son mínimos, y ningún accidente ha impedido que trabajan
los adultos. Con mucho esfuerzo han conseguido esta estabilidad.Suelen
ser de los que tienen siete años o más viviendo en
los Estados Unidos. También tienen sus documentos.
En medio del espectro, vemos a los migrantes que comparten viviendas
apretadas, de calidad inferior. Con frecuencia viven en casas móviles
o una familia comparte un solo cuarto de una casa vieja. La vida
es muy incierta para este grupo de personas y ellos representan
la mayoría de los migrantes.El corrido de su trabajo es ir
y venir de México. Muchos de ellos siguen las cosechas de
los cultivos (las corridas) sobre todo en el verano cuando los niños
no asisten a la escuela. Este grupo consta de personas indocumentadas
así como personas que viven legalmente en el país.
Por el estrato bajo del espectro están los migrantes, con
papeles o sin ellos, quienes vienen a cosechar la lechuga, la cebolla
y el ajo. La mayoría de ellos son hombres jóvenes
que viven en condiciones marginales semejantes a los que se vieron
en los años '30. Trabajan y regresan a México. Muchas
veces se ven en los trabajos más peligrosos como el de rociar
los campos con químicos. Las actitudes y las enfermedades
que puedan llevar consigo a México son asuntos cada vez más
preocupantes.
Al principio del año 2002, el Proyecto Migrante de Fotografía
empezó a documentar con fotografía las diversas viviendas
habitadas por los migrantes. Seguimos en proceso.
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